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sábado, 11 de febrero de 2017

Sueño, deporte y salud

Series, tiradas largas, suplemento de proteínas, vitaminas, aminoácidos ramificados, cuestas abdominales,… todo forma parte de nuestro entrenamiento de forma consciente, pero el descanso es el tercer pilar sobre el que se va a sustentar nuestro rendimiento en la carrera y no solo es referido al día de descanso, si no al descanso diario, al tiempo que le dedicamos a dormir.

El insomnio es un problema de salud, que en muchas ocasiones consideramos un problema banal, cuando en realidad tiene gran importancia sobre nuestra salud y sobre nuestro rendimiento deportivo. Conforme a los datos de la última encuesta de INFITO (Centro de investigación sobre fitoterapia) sobre un total de 10.526 pacientes, 4 de cada 10 españoles tienen problemas para conciliar el sueño.

Todos nosotros en algún momento de nuestra vida hemos sufrido algún episodio de insomnio. Entre los factores que pueden desencadenar el insomnio destacan situaciones de ansiedad, como la preocupación laboral, el paro…(de actualidad hoy en día) así como problemas sentimentales, problemas económicos. Hoy día sabemos que de las personas que sufren insomnio en algún memento, entre el 10-12% se convierte en un problema crónico. Se estima que el 90% de las personas que presentan insomnio no reciben tratamiento adecuado.

¿Qué es el sueño? 
El sueño es una parte integral de la vida cotidiana; una necesidad biológica que permite reestablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento diario. Los seres humanos dedicamos a dormir entre un tercio y un cuarto de nuestra vida.

Cada noche, mientras dormimos, pasamos por diferentes estadios de sueño que se suceden con un patrón repetido de cuatro a seis ciclos a lo largo de toda la noche. Dependiendo del grado de actividad muscular, cerebral y movimientos oculares, podemos dividir el sueño en dos fases o dos tipos de sueño.

        1. Sueño No-Rem: en esta fase, las ondas cerebrales recogidas mediante electroencefalograma, son de alta frecuencia y baja amplitud (vigilia)que progresivamente se van transformando en ondas cada vez de menor frecuencia y mayor amplitud. El tono muscular va disminuyendo, dejando nuestro cuerpo cada vez más relajado, al igual que el ritmo respiratorio y cardiaco. Los movimientos oculares desaparecen por completo. Este sueño No-Rem, tiene cuatro fases de la I a la IV, con una duración aproximada de 90 minutos y en el que según pasa de fase, va profundizando en el sueño.

       2. Sueño Rem (Rapad Eye Movement): aparece a los 90 minutos de quedarnos dormidos. La actividad cerebral es rápida y de baja amplitud. Una característica del sueño Rem es la pérdida de tono muscular, protegiéndonos así de lesionarnos o tener accidentes derivados de mover nuestro cuerpo en respuesta a los sueños. Por ultimo existe un movimiento rápido de los ojos. A lo largo de la noche este tipo de sueño se va alternando con las cuatro fases del sueño Rem. La fase No-Rem, predomina en la segunda mitad de la noche.

Importancia del sueño

Podríamos decir simplemente que dormimos para poder estar despiertos y por estar despiertos, poder estar activos. Pero el sueño es una necesidad básica de nuestro organismo. Todavía queda mucho por investigar y por descubrir en el sueño, pero por los datos que tenemos parece que el sueño No-Rem se relaciona con la reparación de los tejidos corporales, así como la conservación y reparación de energía. La fase Rem se relaciona con procesos cerebrales. 

Hoy en día sabemos que la falta de sueño puede desencadenar problemas de salud tan relevantes como problemas cardiovasculares (mayor incidencia de hipertensión arterial), trastornos psquiátricos (alteraciones del estado de ánimo, dificultades para la concentración), problemas inmunológicos, alteraciones hormonales, disminución de los reflejos (riesgo de accidentes de tráfico,…) incluso en situaciones severas, alucinaciones, ataques epilépticos,…

¿Cómo podemos solucionarlo?

En primer lugar con unas medidas básicas para cuando llegue el momento de ir a descansar (pincha aquí).

La utilización de fármacos en ocasiones son necesarios. Los deportistas de élite y los aficionados, ante la llevada de una prueba, de un evento para el que se han estado preparando pueden generarles una situación transitoria de estrés, de ansiedad que les dificulte el sueño. Habitualmente se utilizan fármacos con son realmente tranquilizantes con un pequeño efecto somnífero como son las benzodiazepinas (orfidal, lexatín). Pero más que describir las indicaciones de estos fármacos, voy a enumerar los efectos secundarios que presenta, al menos los posiblemente relacionados con el rendimiento deportivo. Los posibles efectos secundarios son: 

     - Sistema nervioso: frecuentemente sedación diurna, especialmente en la primera semana. Puede producir amnesia anterógrada varias horas después de tomar el medicamento. También confusión y ataxia (movimientos descordinados), mareos, cefalea, depresión, desorientación, temblor. Ocasionalmente trastornos del comportamiento y excitación paradójica.
    - Digestivos: náuseas, vómitos, cambios en el hábito intestinal, alteraciones en la salivación, epigastralgia. Raramente ictericia, hepatitis.
    - Otros: cambios en la libido, incontinencia o retención urinaria, dermatitis, urticaria, prurito, alteraciones hematológicas, diplopía, nistagmo, alteraciones auditivas. Raramente depresión respiratoria, hipotensión, arritmias cardiacas.

Por otro lado, tenemos la posibilidad de presentar otros efectos como: tolerancia (después del uso continuado durante semanas puede detectarse cierta pérdida del efecto, por lo que se suele aumentar la dosis) y el síndrome de retirada (el tratamiento continuado puede provocar dependencia física y psíquica. Su interrupción brusca puede provocar un síndrome de retirada con insomnio o ansiedad de rebote, cambios de humor e intranquilidad. Se recomienda disminuir la dosis de forma gradual)

Pero existen más posibilidades y muy interesantes por su eficacia y seguridad como son las plantas medicinales, de las cuales destacamos las siguientes:

    · Amapola de California: planta medicinal utilizada habitualmente como analgésica y sedante. También se emplea en los dolores de cabeza. No usar si se está embarazada o en la lactancia.
  · Pasiflora: está indicada en casos de insomnio, ansiedad, nerviosismo, taquicardia, irritabilidad, palpitaciones, alteraciones del sueño…en los estudios se ha observado que en tratamiento con esta planta predomina el sueño Rem.
   · Valeriana: según la OMS la indicación de esta planta medicinal radica en casos de irritabilidad, excitabilidad nerviosa.
   · Otras plantas menos usadas son: amapola, espino blanco, lavanda (especialmente indicada si hay dolores de cabeza), lúpulo, melisa, mejorama, verbena y la tila.

Todas estas plantas las podemos encontrar en la farmacia, pidiendo consejo al farmacéutico, pero será el médico el que nos pueda prescribir la planta medicinal más adecuada.

Otros suplementos que nos pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño como son L-Triptófano, que es un aminoácido esencial en la fisiología del sueño y el Magnesio como oligoelemento.

lunes, 19 de octubre de 2015

Cómo vestirse para la práctica deportiva invernal.

Vestimenta para las actividades deportivas aeróbicas.
Para ello es necesario en primer lugar, conocer los sistemas que el organismo utiliza para disipar o generar calor según las condiciones climatológicas, y también tener en cuenta las principales características de los tejidos con los que están confeccionadas las prendas deportivas de última generación, para así poder aprovechar al máximo las ventajas que nos brindan los materiales más novedosos, llegando incluso a poder mejorar nuestro rendimiento.

¿Cómo vestirse para la práctica de actividades aeróbicas al aire libre?
Sabemos que el cuerpo humano intenta mantener la temperatura corporal siempre constante en torno a los 37º, por ello cuando la temperatura de nuestro cuerpo se ve alterada, aumenta con la actividad física ó se reduce por las inclemencias del tiempo, se ponen en funcionamiento diferentes respuestas fisiológicas que en ocasiones van acompañadas de sensaciones desagradables lo cual influye negativamente en nuestro rendimiento.
La sangre tiene una función clave en la regulación de la temperatura corporal, ya que transporta el calor a los órganos vitales para protegerlos cuando hace mucho frío (lo que nos ocasiona algún problemilla en las extremidades), ó para enfriarlo cuando ocurre lo contrario, llevando el exceso de calor desde el interior del cuerpo hasta la piel para su refrigeración a través del sudor.
Cuando la temperatura de nuestro cuerpo aumenta debido al trabajo muscular, recurre para normalizarla a los mecanismos refrigerantes, el más conocido es la transpiración que mediante la sudoración logra perder el calor generado por la actividad física. Es al evaporarse el agua del sudor pasando del estado líquido a gaseoso, cuando se produce el enfriamiento de la superficie corporal sobre la que tiene lugar el intercambio (por eso no debemos secar nuestro sudor cuando tenemos calor, sino dejar que se evapore).
A la transpiración se le suma el mecanismo de conducción por el cual el organismo cede calor a los objetos que están a menor temperatura .Por eso es recomendable en invierno llevar ropa a base de fibras sintéticas denominadas "térmicas", por su baja conductividad calórica, que ayudan a mantener una capa de aire caliente junto al cuerpo haciendo de aislante.
Se desaconsejan tejidos que absorban el sudor, es el caso de las fibras naturales como el algodón, la lana, la seda, porque mojados conducen gran cantidad de calor, enfriando rápidamente el organismo. La pérdida de calor por conducción al estar mojados es determinante, ya que la capacidad de eliminar calor del agua es 20 veces mayor que la del aire. Este inconveniente en situaciones de climatología adversa, ropa inadecuada, esfuerzos extremos o escasa alimentación puede provocar una "hipotermia": cuadro clínico que se caracteriza por un descenso de la temperatura corporal por debajo de 35º, palidez, escalofríos, tumefacción, incluso pérdida de la consciencia.
Otro de los mecanismos por el cual el organismo pierde calor es la convección, y se produce por efecto del viento, que además de incrementar la evaporación, despega la capa de aire caliente próxima a la piel. El organismo trata de conservar esa capa de aire caliente alrededor del cuerpo, como si de un "microclima" se tratase, debido a que el aire es un excelente aislante.
El organismo calienta esa nueva capa de aire con la temperatura que cede la sangre a través de la piel, lo cual conlleva una pérdida calórica. Por ello en invierno y sobre todo en la Ribera de Navarra donde el Cierzo es el protagonista, son muy aconsejables los tejidos paravientos en todos aquellos deportes que impliquen movimiento, o cuando el viento por sí sólo sopla fuerte y frío.
A este efecto los anglosajones lo denominan "Windchill" o "mordisco del viento"; de hecho en los productos Windstopper de Gore(R) se incluye una etiqueta con el "windchill calculator"; se trata de una sencilla gráfica giratoria con la cual se puede calcular la “sensación térmica“ ó la temperatura que realmente siente el cuerpo, simplemente haciendo coincidir la temperatura ambiente que marca el termómetro, con la velocidad del viento, dando esta relación valores térmicos espectacularmente bajos.
La pérdida calórica por radiación se basa en que el organismo cede calor al ambiente que está más frío, y su importancia depende principalmente de la diferencia de temperatura entre el individuo y el entorno.
Durante un trabajo muscular intenso el contenido calórico del cuerpo aumenta, el organismo responde dilatando los vasos sanguíneos superficiales de la piel, respuesta conocida como "vasodilatación", aumentando así la conductividad y la temperatura de la piel. Somos como una estufa que pierde calor fundamentalmente por la cabeza y las extremidades en las que la capa aislante de grasa es menor.
Por ello es conveniente llevar en invierno gorros, guantes y calcetines con buena capacidad aislante que eviten la pérdida calórica por radiación. Si la temperatura del entorno es inferior a la de la piel se pierde calor principalmente por convección y radiación, siendo la sudoración proporcional a la intensidad del esfuerzo, dependiendo de la humedad y de la temperatura del ambiente así como de las características individuales.
Cuando el organismo pierde temperatura reacciona fácilmente poniendo en funcionamiento respuestas fisiológicas que dificultan la pérdida energética en forma de calor. Así reduciendo la circulación sanguínea periférica lo que se conoce como "vasoconstricción",el cuerpo minimiza la cesión de calor al exterior por radiación y convección, aumentando así seis veces la capacidad aislante de la piel; pero esto provoca esa desagradable sensación de dedos helados y entumecidos. Además diversos estudios fisiológicos demuestran que un enfriamiento local de las extremidades puede estar asociado a un progresivo deterioro del rendimiento físico.
Con el reflejo de contracción muscular la conocida “tiritona” el organismo genera calor, y erizando los pelos ayuda a crear ese microclima alrededor del cuerpo conservando una buena capa de aire caliente en contacto con la piel.
Los escalofríos y la "piel de gallina" son una buena medida de defensa pero a nadie le gusta experimentarlos….
Teniendo en cuenta que la mayor parte de las calorías que gastamos se transforman en calor y que el organismo responde más fácilmente para generar calor que para disiparlo, es evidente que durante la práctica de actividades aeróbicas necesitaremos un menor aislamiento térmico, excepto en las extremidades, y por el contrario debemos utilizar tejidos que sean muy transpirables que faciliten disipar el calor generado.
No debemos olvidar que para actividades de menor intensidad y en condiciones adversas de frío y viento, sí que necesitaremos tejidos con una mayor capacidad aislante, o vestir el conocido "sistema de capas" que se basa en la máxima de que "varias capas finas son mejores aislantes que una sola gruesa…"; en actividades aeróbicas salvo excepciones, optimizaremos el sistema vistiendo 2 prendas técnicas, siempre y cuando respetemos una serie de condiciones:
La camiseta o 1º capa debe ir pegada al cuerpo, permitiendo realizar a la perfección movimientos amplios de forma cómoda, debe ser transpirable, y sobre todo que no absorba el sudor. Estas prendas interiores, están confeccionadas principalmente con fibras artificiales que permiten transportar el sudor al exterior, manteniéndonos secos, y facilitando su posterior evaporación.
Con bajas temperaturas se necesita que retengan el calor, hablamos de camisetas térmicas, siendo "térmico" sinónimo de aislante, o de la capacidad que el tejido tiene para mantener la temperatura corporal evitando la pérdida calórica.
Se usan tejidos con fibras de estructura hueca, basadas en los pelos de los caribús, cuyas pieles están consideradas como las mejores aislantes (las utilizan los esquimales para protegerse del frio) ya que conservan entre sus fibras y dentro de ellas, el aire que el cuerpo se encarga de calentar.
La más utilizada es el poliester considerada "hidrófoba" porque apenas absorbe agua lo cual reduce la pérdida calórica por conducción, y al mismo tiempo al ser transpirable favorecen el mecanismo de evaporación del sudor.
Actualmente podemos encontrar en el mercado prendas con curiosos tratamientos, como es el caso de la ropa para ciclismo de la marca americana Cannondale confeccionada con fibras de cobre que evitan la proliferación de hongos y bacterias, (tecnología usada ya por el ejército americano en Vietnam) ó la línea carbón merecedora del premio a la innovación textil 2006 por la prestigiosa revista TIME al incluir partículas de carbón activo en las badanas de los “culotes” y tejidos de los “maiots” logrando atenuar el olor generado por el ejercicio, un efecto antibacteriano , y una mayor capacidad de eliminar la humedad.
Como prendas exteriores ó 2º capa, debemos primar sobre todo la transpiración, que en condiciones adversas retenga el calor, sobre todo en nuestra zona que detenga el viento, e impermeable si somos de los que entrenamos bajo la lluvia.
Para la carrera a pié son ideales las chaquetillas o paravientos que están confeccionados con tejidos de poliamida/nylon, a base de filamentos muy finos y compactados impidiendo de esta manera que el aire penetre, y tratados con productos químicos que les confieren resistencia al agua; no son impermeables pero sí detienen el viento y sobre todo son muy transpirables.
Para vestir en la bici utilizaremos chaquetas paravientos pero debemos tener en cuenta que no son impermeables, y que las verdaderamente transpirables son más caras.
Para evitar la vasoconstricción en las extremidades, es necesario llevar guantes y cubrebotas con buenos tejidos aislantes que sin un excesivo grosor nos permitirán no pasar frío y tener buena movilidad en los dedos. Para los pies, lugar de desagradables sensaciones invernales, unos buenos calcetines de fibras "térmicas" relativamente gruesos, y encima el cubrebotas paravientos es la mejor solución.
Para días de lluvia, lo mejor son los tejidos con membranas impermeables y transpirables, para las actividades aeróbicas exigentes está el Gore-tex XCR, que es un 25% más transpirable que el resto de modelos, y el Gore-tex Paclite que por su gran ligereza es "el Ferrari de los Gores", pesa menos de 600 gr. y ocupa poco, aspectos muy importantes en nuestras actividades.
Las capas exteriores que no transpiran, están desaconsejadas en actividades aeróbicas, hablo de los típicos chubasqueros de plástico, pvc, o neoprenos, ya que al ser totalmente estancos impiden que el organismo disipe el calor generado con facilidad en el ejercicio, provocando que la temperatura corporal suba (hipertermia), se sude en exceso (debemos tener presente que corriendo podemos llegar a sudar en condiciones adversas de humedad y calor más de 4 litros/hora), facilitando la deshidratación y la consiguiente disminución del rendimiento, sin olvidar el elevado riesgo que suponen para la salud. Con chaquetas de baja transpirabilidad, habituales en vestimenta poco técnica, es fácil sentir durante la actividad el cuerpo empapado en sudor, y lo peor viene cuando paras, ya que te quedas frío rápidamente (por el mecanismo de conducción).
Debemos prestar especial importancia a que la capa exterior sea transpirable, es preferible ¡ si no queda más remedio, claro¡ , "estar mojado por lluvia que por sudor:" ya que se ha comprobado que cuando se siente estar empapado por sudor, hay una influencia negativa a nivel psicológico en condiciones de elevada tensión emocional, riesgo, o estrés físico, situaciones relativamente frecuentes en las actividades deportivas competitivas, sobre todo las realizadas en el medio natural.
Como conclusión para las actividades aeróbicas con una camiseta que no absorba el sudor que sea más ó menos térmica, y un paravientos transpirable, o impermeable si llueve, es suficiente incluso con temperaturas bajo cero.
Si optamos por una práctica de baja intensidad o en condiciones climatológicas más adversas, será necesario organizar nuestro sistema de capas, e introducir una intermedia entre la 1º capa y la exterior o paravientos, ésta 2º capa deberá ser de mayor capacidad aislante que la 1º , y será la que debamos quitar cuando notemos que nos sobra ropa….
Debemos tener siempre presente que cuanto mayor sea la intensidad de nuestra práctica más transpirable deberá ser nuestra ropa o con más posibilidad de ser ventilada (cremalleras frontales, bajo las axilas....) para evitar sobrecalentar el cuerpo.
Si conocemos las características físicas y técnicas de los tejidos podremos optimizar nuestra vestimenta, así descartaremos errores tan habituales como: vestir ropa interior de algodón en invierno , vestir para la bici forros polares sin membranas paravientos, o llevar durante actividades de gran sudoración chubasqueros de plástico o complementos de neopreno.


A lo largo de este artículo hemos analizado como los conceptos de transpiración, aislamiento térmico e impermeabilidad son muy importantes, pero debemos tener en cuenta que en la práctica deportiva son difíciles de conjugar por ser antagónicos. En este aspecto la investigación y el desarrollo de los tejidos ha sido meteórica, y actualmente vestir la ropa técnica adecuada conlleva disponer de mejores prestaciones, las cuales inciden positivamente en nuestro rendimiento. Hay un lema de una marca especializada en deportes practicados en la naturaleza que dice: "Con la ropa adecuada no hay nada como el mal tiempo”...

jueves, 8 de octubre de 2015

Hidratación en el ámbito deportivo

La mayoría de las reacciones químicas que sostienen los procesos vitales en el ser humano, se produce en medio líquido formado por agua, en las que están disueltas las sales minerales, los hidratos de carbono, proteínas y otros componentes.
La pérdida de líquido durante el ejercicio tiene una influencia negativa tanto sobre el rendimiento como en la salud del deportista. En nuestro organismo, el agua es el componente individual  de mayor magnitud y representa de media el 60% del peso corporal. No obstante la cantidad de líquido varía mucho entre los diversos tejidos (riñón y pulmón >80%, músculo 75%, piel 70% y tejido graso 10%). La pérdida de líquido depende de muchos factores como edad, tipo de ejercicio, intensidad de ejercicio, temperatura ambiental,…
Es ahora en la época veraniega donde aumentan las necesidades de la ingesta hídrica. Las necesidades son mayores en esta época. (ver tabla-1)
Tabla-1: Cantidad de agua (ml) eliminada por distintas vías.
Vía
Condiciones normales
Clima cálido
Ejercicio intenso
Orina
1400
1200
500
Heces
100
100
100
Piel (sudoración)
100
1400
5000
Piel (transpiración insensible)
350
350
350
Respiración
350
250
650
Total
2300
3300
6600

En condiciones normales, las necesidades de agua corresponden a unos 35 ml/kg de peso en el adulto. Si no se ingiere la cantidad necesaria de agua puede aparecer la deshidratación. Los síntomas de ésta son: flacidez de la piel, orina concentrada y poco volumen, sequedad de mucosas, taquicardia, desorientación, dificultad para concentrarse, contracturas musculares,... La sed es un mecanismo que aparece cuando hemos perdido entre el 1-2% del peso corporal. Suele ser un síntoma tardío de que ha comenzado el proceso de la deshidratación.
Algunas recomendaciones de la American College of Sports Medicine (ACSM-1996):
1.      Alimentación equilibrada.
2.      Se recomienda ingerir 500 ml de líquido unas 2 horas antes del ejercicio.
3.    Durante el ejercicio beber a intervalos regulares. Una forma sencilla de calcular lo que se debe ingerir en un entrenamiento en el gimnasio es pesarnos antes y después del ejercicio y esa será la cantidad que debemos ingerir durante el ejercicio.
4.     El líquido a consumir debe estar a una temperatura adecuada. Si realizamos una actividad al aire libre en la época veraniega debemos tomar el líquido a una temperatura de 15-22º.
5.   Para una correcta rehidratación debemos tomar líquidos con una cantidad apropiada de hidratos de carbono y electrolitos.
6.     Si realizamos un ejercicio durante más de una hora se recomienda que la ingesta de hidratos de carbono se realice en una tasa de 30-60g/hora, para retrasar la aparición de la fatiga. Esto se puede conseguir mediante la ingesta de 600-1200 ml y que contenga un 4-8% de hidratos de carbono.
7.  Se recomienda que la solución hidratante contenga CLNa (0.5-0,7 g/l de agua) en los ejercicios que duran más de una hora.

lunes, 13 de julio de 2015

Dani Molina y su experiencia con la Medicina Biorreguladora

Introducción

Nací el 15 de septiembre de 1974 en Madrid.
A los 3 años empecé a nadar en el Club de Natación Metropol en las Palmas de Gran Canaria y a los 4 hice mi primera competición. Con 5 nos trasladamos a Alcalá de Henares y empecé a entrenar en el Club Iplacea con el que a los 11 fui campeón de Madrid.
A los 13 años dejé la competición para practicar otros deportes (tenis, atletismo y windsurf) y con 18 dejé de lado el deporte, monté un negocio con mi hermano y me saqué el título de delineante.
Con 22 años sufrí un accidente de moto que casi me cuesta la vida. Perdí la pierna derecha por debajo de la rodilla. Pasé 14 operaciones y un año de recuperación hasta poder volver a andar.

A partir de ahí, mi vida cambió.

La vida me daba una nueva oportunidad de hacer lo que realmente era importante para mí. Decidí volver a nadar. Al principio fue duro pero volví a competir en campeonatos de España y Europa.
Retomé el esquí acuático y el windsurf y me inicié en el esquí (con 25 años y una sola pierna). Me dieron una beca para preparar los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004. Entrené duro y lo conseguí.
Tras los Juegos Olímpicos decidí darme un respiro. Me fui 6 meses a esquiar, empecé a competir y fui subcampeón de España.
Empecé a trabajar y el deporte pasó a ser un hobby aunque entrenaba a diario. Poco a poco me volví a ilusionar con la natación y llegué a ser campeón de España de 200 y 100 espalda compitiendo con personas sin discapacidad. 
En 2011 me hice una prótesis para salir en bici de montaña y poco después una para correr. El primer día aguanté solo 200m pero a las pocas semanas ya corría 5km.
Como nadaba, salía en bici y corría me propuse el objetivo de acabar un triatlón.
Orbea decidió colaborar conmigo. 
Tras tres meses de entreno participé en el campeonato de España de Duatlón Paralímpico. Quedé cuarto. Dos meses después quedé tercero en el Triatlón Copa del Mundo de Madrid y a éste le siguieron el Campeonato del Mundo de Nueva Zelanda y el Campeonato del Mundo de Londres.

En un año y medio logré ser campeón del mundo de acuatlón y subcampeón del mundo de triatlón.

3º Europa 2015

Mejora del rendimiento con la Medicina biorreguladora

Llevo dos temporadas utilizando la medicina Biorreguladora gracias al Dr Alberto Sacristán y la verdad que el resultado no puede ser más positivo.
En la temporada 2014 durante el mes de mayo tuve 4 pruebas por todo el mundo, España, Tokyo, Londres y Francia, una cada fin de semana y el uso de este tipo de tratamiento me ayudo mucho, no solo a recuperarme antes y mejor de cada prueba si no a poder entrenar esos días en las mejores
condiciones.
Esta temperada 2015 lo he vuelto a usar y el resultado sigue siendo muy bueno, después de correr cada prueba al máximo nivel el cuerpo se recupera mucho antes y mejor lo cual me permite volver a entrenar en las mejores condiciones después.

El aspecto más positivo que destaco del tratamiento que me propone el Dr. Sacristán es que noto que mi recuperación es mucho más rápida que cuando no lo uso. Esto me permite entrenar duro, muy duro cada vez que me lo propone mi entrenador y exigirme a tope en cada brazada, en cada pedalada y en cada zancada.

lunes, 6 de julio de 2015

Mejora del rendimiento deportivo con Medicina Biorreguladora

La Medicina Biorreguladora engloba procedimientos cuyo principio rector último, tanto en el diagnóstico como en la terapéutica, es la integridad del biosistema humano.



La Medicina Biorreguladora es un concepto médico que representa un puente entre la homeopatía y la medicina convencional. Así, partiendo de las experiencias terapéuticas de la homeopatía clásica e incorporando a la misma los avances de las ciencias médicas, la Medicina Biorreguladora ha introducido medicamentos de nuevo desarrollo, avalados por numerosos estudios clínicos, capaces de ofrecer soluciones terapéuticas eficaces y seguras.

La Medicina Biorreguladora se basa en regular los procesos de autodefensa del organismo frente a las diferentes sustancias patógenas causantes de la enfermedad. Están compuestos de principios activos naturales y, a diferencia de los medicamentos denominados ‘químicos', que suprimen las vías metabólicas, los medicamentos biorreguladores modulan las respuestas biológicas del organismo sin suprimirlas, lo que les otorga su alta tolerabilidad y su ausencia de efectos secundarios.

La Medicina Biorreguladora no es una medicina alternativa sino una alternativa dentro de la medicina.

Los medicamentos biorreguladores se originaron partiendo de la homeopatía clásica. Sin embargo han evolucionado a partir de ella. El Dr. Hans-Heinrich Reckeweg (Alemania, 1905-1985) desarrolló el concepto de enfermedad como un fallo en los mecanismos defensivos o “reguladores” del propio organismo. Comprobó cómo determinadas sustancias que provienen del exterior o incluso procedentes del propio organismo (toxinas u “homotoxinas”), se van acumulando en el organismo. Cuando se sobrepasa la capacidad de éste para eliminarlas, aparece la enfermedad. Para el Dr. Reckeweg, restablecer el equilibrio del organismo estimulando la eliminación de toxinas y potenciando sus mecanismos reguladores, era la base del tratamiento de la enfermedad y también la forma de prevenirla. 

Frecuentemente los medicamentos biorreguladores están compuestos por más de una sustancia activa, esto es debido a la necesidad de utilizar principios activos que se complementan para conseguir una acción determinada o cuando se quiere actuar sobre varios aspectos o síntomas de una misma enfermedad.

Otra característica fundamental de los medicamentos de biorreguladores es la utilización de dosis muy bajas de sus distintos componentes lo que los hace eficaces pero sin los efectos adversos de los medicamentos convencionales.

Mecanismo de acción

Se ha comprobado mediante estudios clínicos que la forma de actuar de los medicamentos depende de forma fundamental de las dosis de los mismos. En los medicamentos biorreguladores, los componentes están a unas dosis muy bajas (en dilución). El objetivo que se persigue al utilizar estas dosis mínimas no es que el medicamento realice su acción directamente en el organismo, sino que actúe como “estimulador” de los recursos del propio cuerpo. Hoy día, éste mecanismo de “biorregulación” está bien establecido y se puede describir el mecanismo de acción a partir de datos obtenidos en estudios de investigación.

Los componentes de medicamentos biorreguladores en dosis muy bajas ejercen un efecto sobre el sistema inmunitario, estimulando la diferenciación de las células de defensa llamadas “linfocitos reguladores”. Estos linfocitos reguladores liberarán proteínas mediadoras que serán las que ejerzan su acción a nivel, por ejemplo, de la inflamación.

Pilares terapéuticos de la medicina biorreguladora

Detoxificación y drenaje 

Se entiende por drenaje el transporte de las homotoxinas desde la matriz extracelular, a través del sistema linfático, hasta el torrente sanguíneo. Entendemos detoxificación como biotransformación y eliminación de sustancias nocivas por los órganos que poseen estas funciones, principalmente hígado, y riñones. Por lo tanto, activar las funciones del hígado y los riñones.

Inmunomodulación 

Es una medida terapéutica mediante la que se trata de intervenir en los procesos de autorregulación del sistema de defensa. No sólo se trata de orientar los mecanismos defensivos en la dirección correcta, sino también de mantener los síntomas clínicos de la inflamación en unos niveles aceptables para el paciente. Los medicamentos biorreguladores de acción inmunomoduladora intervienen en las reacciones de defensa del organismo

Apoyo celular y orgánico 

Recuperar o mantener una función celular normal es el objetivo final de la biorregulación. Este fase de tratamiento consiste en dar apoyo o soporte celular, más precisamente mejoría de la oxigenación celular, interviniendo en el ciclo de ácido cítrico (ciclo de Krebs) y de la cadena respiratoria mitocondrial.

¿Qué medicamentos utilizamos?

Los medicamentos que utilizamos para mejorar el rendimiento en el deportista pretenden varios objetivos:
  1. Estimulación de los procesos de regulación y especialmente enzimáticos. Esto se consigue con la administración de catalizadores, oligoelementos, vitaminas, ácido alfa-glutárico (factor activo del ciclo de Krebs
  2. Aumento de la oxigenación celular a nivel muscular, para conseguir una mejor y pronta recuperación muscular. Además de conseguir aportar los nutrientes necesarios.
  3. Aumenta la eficacia de la obtención energética muscular, aportando las coenzimas, vitaminas,... que intervienen en el ciclo de Krebs.

La vía de administración de elección de estos medicamentos es la vía parenteral (subcutánea, o intramuscular) y la posología depende de varios elementos: deportista, deporte, fase de la temporada, tipo de competición,...

En los momentos fuera de la competición es importante eliminar las toxinas acumuladas en el organismo por los entrenamientos y la alimentación. Limpiar la matrix extracelular y el hígado es muy importante.

Este tipo de tratamientos no dan positivo, se pueden obtener en farmacias y están registrados.

Acompañamos a deportistas como Dani Molina, o Alejandro Santamaría 


martes, 23 de junio de 2015

Recomendaciones básicas en suplementación proteica en el deporte

Las proteínas son unas macromoléculas constituidas a partir de unidades más sencillas, llamadas aminoácidos. Estos aminoácidos están constituidos a su vez por átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno.

Cuando varios aminoácidos se unen forman los péptidos. Hablamos de oligopéptidos cuando hay menos de 10 aminoácidos y polipéptidos cuando hay más de 10. Hablamos de proteínas cuando son polipéptidos de un gran peso molecular con una conformación espacial determinada.

En la naturaleza existen una gran cantidad de aminoácidos, pero solo 20 se utilizan para la formación de proteínas a los que se les llama proteinogénicos, los cuales son de la serie L o L-α-aminoácidos. (Tabla-1)

Tabla-1: L-α-aminoácidos

Alanina
Valina
Leucina
Isoleucina
Prolina
Etionina
Fenilalanina
Triptófano
Glicina
Serina
Treonina
Cisteína
Tirosina
Asparagina
Glutamina
Ácido aspártico
Ácido glutámico
Lisina
Arginina
Histidina

Funciones de las proteínas
Por lo tanto las proteínas surgen como consecuencia de las múltiples combinaciones de los 20 aminoácidos, por lo que existe una gran diversidad de proteínas con distintas funciones. 
  1. Enziática: intervienen en reacciones químicas. 
  2. Reguladoras: por ejemplo hormonas de origen proteico como la insulina, o la hormona de crecimiento,… 
  3. Proteínas transportadoras: se encuentras fundamentalmente en la sangre, como por ejemplo la hemoglobina, apoproteínas,… 
  4. Proteínas estructurales: como el colágeno, elastina,… 
  5. Proteínas contráctiles: Como la actina y miosina, fundamentales en la contracción músculos. 
  6. Proteínas de defensa: sería por medio de las inmunoglobulinas, fibrinógeno,… 
  7. Proteínas de reserva: como la ferritina donde se almacena el hierro 
  8. Función energética: la proteína aporta 4kcal/g 
  9. Otras funciones: transporte, recepción hormonal,… 

Digestión de las proteínas 
Las proteínas de la dieta se digieren, siendo la mayor parte absorbida. Tan sólo una fracción pequeña se elimina por vía fecal. Los aminoácidos absorbidos siguen vías anabólicas y catabólicas. Por la ruta anabólica estos aminoácidos formarán los distintos tipos de proteínas (enzimas, hormonas,…). Por otra parte, los aminoácidos en exceso o que no sean utilizados por el organismo, se catabolizan produciendo energía.

Las proteínas aportan entre un 4 y un 15% de la energía total durante el ejercicio físico de larga duración (más de 60 minutos). El almacenamiento de las proteínas en nuestro organismo sucede en la propia musculatura. Durante el ejercicio prolongado existe un aumento de alanina y leucina.

Fuentes alimentarias
Las proteínas se encuentran en todos los grupos de alimentos, pero en algunos de ellos (frutas, verduras, hortalizas) en muy escasa cuantía. En la tabla-2 se muestra el contenido proteico de algunos alimentos.

Tabla-2: Contenido proteico de alimentos 

Alimento
Proteína
(g/100g de porción comestible)
Cereales
   Aves
   Carnes de matadero
   Embutidos

21
18
20
Pescados
18
Huevos
12
Legumbres
22
Frutos secos
16

Recomendaciones
Durante mucho tiempo, la recomendación dietética con respecto a las proteínas, se han dejado en un segundo plano, por la poca importancia energética que conlleva. Pero tras diversas investigaciones y publicaciones, se ha determinado la importancia de este nutriente. Las recomendaciones dietéticas se han modificado y en la actualidad se recomienda un consumo de 1-1,5 g/kg de peso/día y no llegar a superar los 2 g/kg de peso/día. Mayor ingesta proteica no determina un aumento de la masa muscular.

Es cierto que la ingesta de proteínas colabora en el aumento de masa muscular (hipertrofia), pues favorece el correcto anabolismo de los aminoácidos, pero siempre acompañado del entrenamiento físico adecuado.

Debe evitarse el exceso de proteínas y se recomienda un control médico (analítico) periódico para valorar la función renal y hepática.

1. Proteínas y actividad física
Estudios recientes han demostrado el efecto positivo de las ingestas moderadas o elevadas de proteínas en el control de peso corporal. Los efectos positivos de las dietas relativamente hiperproteicas han sido relacionados con su capacidad para optimizar los procesos de recuperación y síntesis proteica postesfuerzo.

2. Proteínas y entrenamientos de fuerza
No existe un consenso sobre las necesidades proteicas en los deportes de fuerza, pero es indiscutible la necesidad de ingerir cantidades superiores. La síntesis proteica muscular muestra un balance neto positivo cuando se realizan ingestas frecuentes que contengan entre 20-30g de proteínas de alta calidad.

3. Proteínas y entrenamiento de resistencia
En este tipo de deportes, no sólo cobra relevancia la regeneración muscular, la síntesis proteica. En estos deportes la por la duración del ejercicio prolongado, la contribución de las proteínas al metabolismo energético puede ascender hasta el 10%. Las necesidades proteicas de los deportistas de resistencia son superiores a la población general.

Suplementación proteica 
Existe multitud de productos en el mercado, que nos pueden ayudar como suplementos proteicos. Los efectos positivos de los suplementos de proteínas y aminoácidos esenciales sobre la salud y el rendimiento han sido comprobados siempre que hayan formado parte de una dieta variada y equilibrada. 

La mayoría de los preparados de proteínas comercializados en la actualidad se obtienen a partir de la leche, soja o del calostro bovino y en menor medida del huevo, guisantes trigo o arroz. La calidad de estos productos puede variar dependiendo de los procesos de fabricación utilizados. Los tres tipos de concentrados más utilizados en la actualidad son:

1. Proteínas de suero lácteo (Whey)
La leche entera contiene aproximadamente 87% de agua y un 13% de sólidos. De estos el 30% son grasa el 37% lactosa y el 27% proteínas y el 6% minerales. Del total de proteínas un 20% corresponde a la fracción de suero lácteo (whey) y el 80% restante a caseína. Siempre que los procesos de elaboración sean los adecuados, las proteínas de suero láctico constituyen una fuente de alta calidad biológica que contiene todos los aminoácidos esenciales. En general este tipo de concentrado suele tener altas concentraciones de cisteína y aminoácidos ramificados pero bajas de glutamina, arginina y taurina. Por la importancia de estos últimos aminoácidos, se recomienda fortalecer los preparados de Duero lácteo con L-glutamina, L-arginina y Taurina. La asimilación proteica del suero lácteo es rápida. Como norma este tipo de concentrados serán ingeridos inmediatamente tras el entrenamiento, ya que se han encontrado los beneficios positivos en la recuperación y síntesis proteica.

Por tanto, productos como Final Whey, Gold Whey, HardCore Whey, Isolate Cristal Whey, Neo Isolate Whey, Premium Whey, SuperNitro Whey y Superior Whey, se recomiendan tras el entrenamiento, para una regeneración muscular de forma inmediata-

2. Proteínas de Caseína
La caseína representa la mayor parte de las proteínas de las leche siendo además responsable de su color blanco. Esta fracción proteica está formada por tres proteínas diferentes: α-caseína, β-caseína y κ-caseína. Estos preparados estás elaborados en forma de ácidos o caseinatos combinados generalmente con sodio, calcio o potasio, para su mejor disolución. Otra características de estos concentrados es que la caseína forma coágulos sólidos y se asimila más lentamente a través del estómago, lo que favorece un aporte sostenido y más lento de aminoácidos, prolongando su efecto anticatabólico y atenuar la excesiva oxidación de los aminoácidos. A diferencia del suero lácteo, este tipo de concentrados, los caseinatos, obtienen un efecto positivo sobre el metabolismo de las proteínas musculares en estado de reposo, es decir, que podría ser realmente útil en la toma de la noche. 

Productos como 100% Casein, Progressive Protein, Portein 80 Plus, Portein 90 Plus, Portein 98 Plus, se recomiendan su toma a lo largo del día en 1-2 tomas o por la noche para un anabolismo muscular progresivo. 

Conclusiones

La suplementación proteica en el ámbito deportivo en los últimos años ha tomado una gran relevancia. Deportes no sólo de fuerza y potencia muscular como halterofilia, si no en deportes de resistencia como el running y el triatlón juegan un papel relevante.

Igual que para realizar una prueba y entrenamos concienzudamente para esa prueba con un plan de entrenamiento específico a nuestras capacidades, condición y disposición, es preciso realizar una prescripción de la suplementación proteica, adecuada a nuestra composición corporal, deporte, entrenamiento,…









lunes, 21 de abril de 2014

Mamá he dejado de ser virgen

No es habitual que con 40 años se pierda la virginidad, menos que se lo cuentes a alguien, y mucho menos que se lo cuentes a tu madre y ya el colmo que encima ella sea testigo. El caso es que este verano, el día 11 de agosto dejé de ser virgen en el mundo del triatlón y sentí un enorme placer.

Esta idea de correr un triatlón se remonta a mi época estudiantil. Recuerdo perfectamente la primera vez que escuché el término Triatlón. Fue en los comienzos de una gran tienda de atletismo, en Bikila. Yo estaba en 2º de BUP y acudí a esa tienda que acababa de abrir mi profesor de geografía-historia (no me considero pelota por si hay algún mal pensado, sigo yendo a esa tienda) y me enseñó unas zapatillas, unas Saukony y me dijo: “Son las Zapatillas que utiliza un gran triatleta, el que ha ganado el último Ironman de Hawai”. Inmediatamente los ojos me saltaron y resonó en mi cabeza como si hubiera eco “triatleta, triatleta,…” “Ironman, ironman,..” no entendía a que se refería con esos términos que me llamarón la atención. Isidro, como buen profesor, no dudó en aleccionarme y me explicaba con cierta admiración en qué consistía un triatlón. Ya lo tenía claro, quería las zapatillas de los hombres de hierro, cuando me las probé, me dio la sensación de ser las mejores zapatillas del mundo. “No hay otras, pero si estas las llevan los hombres de hierro, si hubiera otras mejores las utilizarían”, pensaba mientras oía a lo lejos a mi querido profesor Isidro con su magistral explicación.

Años han pasado ya de eso, y siempre viendo mininoticias en los periódicos deportivos o escuchando esos 2-3 como mucho 4 segundos de gloria para algún triatleta en las noticias del telediario. Siempre con el run-run en mi cabeza, “triatlón, triatleta, ironman,…” comencé a correr carreras populares, pertenecía a un club de ciclismo, me hice socorrista, todo iba encaminado sin ser muy consciente de ello.

Pero en el 2009 sucedió algo imprevisible, conocí a la que al año siguiente sería mi mujer. El apoyo y el estímulo para estar en forma, para entrenar y entrenar con ella ha sido fundamental para poder practicar con más ilusión e intensidad mis deportes y no sé muy bien cómo en el 2011 me vi haciendo mi primer duatlón. No os lo podeis imaginar cómo disfruté. Duatlon de Cantimpalos, agosto-2011, yo llegaba de un invierno de preparativos de boda, de viaje de novios y al llegar a entrenar. Total 170 km en bici (una bici de 30 años) y no llegaba a un mes corriendo. Así llegué a mi primer duatlón, y lo terminé, claro que el sexto por la cola.

En octubre, en mi cumpleaños, mi mujer me regala una bici, una G-5 y aluciné. Comencé a entrenar bici, carrera a pie, algo de gimnasio y en este año 2012 me federé y corrí algún duatlón más. Finalmente vi que se celebraba un triatlón el 11 de agosto en Riaza, me surgieron dudas ¿sería capaz? ¿estaba preparado? ¿Cómo podría hacerlo sin entrenar la natación a falta de un mes? Pero lo peor era que mi mujer no estaría presente. Ella me ha acompañado a todas mis carreras. He sentido su aliento en cada paso, he oído sus gritos de ánimo en cada esquina de cada carrera que participaba y ahora no contaba con ella ¿cómo podría hacerlo? Finalmente me animé y participé. 

Realmente una locura, el triatlón es de lo mejor. Que sensaciones, que ambiente, que nervios,…

Allí me presenté el día anterior, en Riaza estaba con mi hija de 7 años. Creo sinceramente que hay cosas en el ser humano que sin querer se transmite y se contagia. No sé quien estaba más nervioso, si ella o yo, pero para mí es mágico compartir esos momentos con alguien a quien quieres. Novato yo, se me olvidó el casco, cosas que pasan. Me dejaron entrar con mi hija María a la T-1 para dejar la bici, vio conmigo donde y como la dejaba y me preguntaba cosas ¿y cuando coges la bici? ¿pero si estarás mojado papá? ¿a ver si te vas a poner malo? Le enseñé el embalse por donde subiríamos del embalse para llegar a coger la bici, tocamos el agua y le miré y para asegurarme le pregunté cómo experta ¿está bien verdad? ¿no está fría? “No papá, está bien, puedes bañarte sin el traje”

¿El traje, que hacer? Me habían dejado un traje, Eduardo (Soluciones deportivas) y no sabía si utilizarlo o no. Pero dos días antes recibí el consejo de dos buenos amigos y expertos en la materia. Uno de ellos fue el propio Eduardo, el otro el gran José Almagro. “No lo dudes, el neopreno siempre”

Y llegó el día. Me presenté con mis dudas, con mis miedos y en cuestión de nada me vi en el agua con un amiguete, que también era virgen, esperando el bocinazo de salida. Y sonó y salí.

Comencé a nadar, despacio, no quería cansarme con la actividad que no había entrenado. Enseguida cogí un ritmo cómodo para mí. Parecía que todo iba bien, recordaba algún consejo, “intenta no tragar agua, puedes sentirte mal luego de la tripa”, controlaba la respiración, cada giro de cabeza, cada brazada. Recordaba que había pedido consejo a mis sobrinas de cómo nadar pues ellas están federadas y compiten en natación. Intentaba que mi técnica fuera correcta, cuando noté un golpe y otro, me daban codazos, patadas y no sé qué más. Me paré y miré a mi alrededor, todo el mundo nadando y me dije “a seguir”. Instantes después di yo un golpe y me paré nuevamente a disculparme, pero volvía ver que todo el mundo nadaba y seguí nadando, a mi ritmo, tranquilo con mi respiración, mis brazadas,… en dos momentos nadé a braza para descansar un poco, para orientarme con las bollas y para ver cuánto me quedaba. A falta de 300-400 metros vi como una sirena me pasaba “volando” llegaban las chicas a toda pastilla y eso que habían salido 2 minutos después. No pasa nada Alberto, tu a tu ritmo y otra chica y otra, bueno, unas cuantas. Finalmente llegué a la T-1. Me quité el neoprenos más rápido de lo esperado y salí corriendo con mi bici.

En la salida de la T-1 me pasó una cosa desconcertante para mí, novato. Fui a montar en bici y llegó un juez y gritándome me dice, “aquí no, aquí no,…” yo había llegado hasta donde terminaba la alfombra y pensé que allí podría montar, de hecho el que iba delante se montó justo delante de mí, mientras que yo lo intentaba. Levanté la mirada para ver alguna indicación de donde podía montar y no veía nada. Tan sólo oía al juez “aquí no, aquí no” gritando delante de mí, parado y sin montar vi a algún aficionado señalar más adelante y de repente oigo al juez decir mi dorsal y unas palabras que me llegaron al alma “tarjeta amarilla” y encima lo dijo dos veces. No entendía nada, avancé dos metros cuando el compañero que estaba delante se fue y vi las indicaciones, me subí a mi bici y me dije “a darle duro en bici”. Me daba igual la tarjeta amarilla, es más incluso a día de hoy no sé qué significó. No creo que fuera nada relevante, pues llegué a la T-2 en la posición 130.

La bici comenzó genial, bajaba hacia Riaza como una bala, adelantaba a mucha gente, incluso a mi amiguete. A 2 km de Riaza y al adelantar a una triatleta se nos cruzó por dos veces una vaca y en la segunda casi me estampo contra su lomo. Fue un par de segundos de mucha tensión. Me metí en el acople y le di fuerte, muy fuerte hasta Riaza. El trayecto en bici era con continuas subidas y bajadas comenzaba a hacer un calor intenso y poco a poco veía que las fuerzas no iban como yo quería. Había adelantado a muchos, pero también me adelantaban. Vi como un compañero en una bajada, cuando él iba ya de vuelta, se salía en una curva y sufría un accidente. Me quedé mirando y vi como se levantaba con lo que continué. Llegué cansado a la T-2, hice una transición muy rápida y salí corriendo. Ya estaba en el último sector, tan sólo me quedaban 6 km a pie. Llegué en posición 96.

Si, sólo 6 km a pie, ya llegaba, ya me quedaba poco, pensaba que iba a terminar, esto estaba chupado, no me sentía mal. Pero a los 500 metros algo no iba bien, no encontraba el ritmo y a mis piernas tampoco, no sé donde se habían metido. Sabía que podía hacer ritmos de 4:20-4:30 por los duatlones previos, pero no, no iba a estos ritmos, no sé que me pasaba. Miraba mis piernas y comprobé que las tenía, pero no me obedecían, que no podían dar una zancada más eficaz, más rápida, más larga. El grupo que salió delante de mí de la T-2, al que pensaba dar caza, inexplicablemente se me iba a una velocidad que no comprendía. Llevaba tan solo 500 metros y me parecía que iba a mitad de una maratón. Como lo que si me funcionaba era la cabeza, me dije “Alberto, a ritmo, a ritmo, al ritmo que te permitan las piernas sin más” y así fue. Salimos de Riaza y por los caminos, poco a poco me fui encontrando mejor. Pero cuando llevaba más o menos 2 km algo fallaba nuevamente, tenía la boca seca, necesitaba agua, disminuí nuevamente el ritmo y vi el avituallamiento. Cuando me faltaban unos 10 metros les grité a los voluntarios: “Gracias, gracias, sois mi salvación,…me voy a emborrachar de agua” cogí dos botellas, con una fui capaz de ducharme, y con la otra en fui bebiendo pequeños tragos hasta estar satisfecho. Volví a coger ritmo, cada vez un poco mejor y llegué feliz a la meta, en la posición 100. Contento muy contento, eufórico y pensando ¡Cuando hay otro triatlón!

Esta vez mi mujer no me esperaba en la meta, pero sentí su ánimo en todo momento. Si que estuvieron mis tíos, mis hijas, mi hermana Raquel y mi madre. Al ver a mi madre le dije “mama, ya no soy virgen, ya he terminado mi primer triatlón” Sólo lamento que en el momento de perder mi virginidad, no estuviera mi mujer.

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